Copiar y pegar

Que tire la primera piedra. Quién no ha practicado el peligroso “copiar y pegar” en la redacción de los pliegos de prescripciones técnicas, quién no se ha visto con el plazo al cuello o con la mente en blanco. Quién no ha pensado que si el ayuntamiento de Madrid, por poner un ejemplo, publica determinado pliego, el contenido va a misa, bendecido de principio a fin, que el “copiar y pegar” en este caso no tiene riesgo, que por algo son los más grandes, los que más recursos tienen y los que más se la juegan… La experiencia me dice que no es un argumento sólido y que en todos sitios cuecen habas.

No será la primera vez que el pliego de un gran contrato (de varios de millones euros anuales) anuncie en su primer epígrafe la intención de verificar únicamente los resultados obtenidos mediante su ejecución y después dedique un centenar de páginas a describir con pelos y señales los medios que el contratista debe disponer, sí o sí, para la prestación del servicio. En otras entradas ya hemos comentado que esta práctica tan habitual condiciona las soluciones técnicas que podríamos esperar de las empresas que pretenden participar en el concurso.

Tampoco nos sorprende que en el pliego de la limpieza viaria de Villaarriba del Valle se haga referencia a determinada plaza de Santa Marta de la Montaña, que aunque sean municipios de ficción, el error produciría tremenda confusión a los licitadores. Y no solo porque cada administración contratante tiene su propio callejero sino, sobre todo, porque cada contrato obedece a un objeto preciso, que tendrá muchas cosas en común pero que no es necesariamente idéntico. “Copiar y pegar” es la vía de entrada de errores recurrentes en los procedimientos de contratación, un contagio no detectado por prisa o por falta de experiencia en la gestión de ese tipo de servicio en concreto.

En la contratación de servicios públicos estamos inmersos en un cambio de modelo. La selección del contratista es importante pero la ejecución del servicio y el control de esa ejecución lo son aun más y así debe quedar reflejado. Vamos a pliegos más abiertos, más modernos, que permitan que las empresas puedan aportar su propia experiencia mediante con nuevas soluciones técnicas (artículo 22 del TRLCSP). Un buen pliego técnico evita muchos problemas durante la ejecución, eso lo tenemos claro, evitemos la tentación.

About Pablo Zurita Espinosa

Pablo Zurita Espinosa, Director Técnico. Ex-Gerente del Consorcio de Bomberos de Tenerife, Ex-Directivo de empresas de gestión de servicios.

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